Decálogo del cachopista*
*Un “cachopista” es quien pide cachopo porque cree en él. No lo hace por casualidad ni por probar, sino porque sabe reconocer cuándo está bien hecho. Disfruta el momento, no tiene prisa y entiende que salir un poco manchado forma parte de la experiencia. Cuando encuentra uno bueno, lo recuerda. Y suele volver a por él.
Normas básicas para tomarse el cachopo como se merece
En Cachopería Rey Astur tenemos algo claro: el cachopo no es una moda ni un plato cualquiera. Es una forma de entender la cocina y la mesa. Después de años preparándolo y viéndolo disfrutar en sala, hemos reunido aquí las reglas no oficiales del buen “cachopista”. No son obligatorias, pero ayudan.
1. El cachopo se mira antes de tocarse
Antes de empezar conviene pararse un segundo y comprobar que el empanado está crujiente y que el tamaño promete una buena comida.
2. El primer corte importa
Debe ser firme y decidido. Marca el ritmo de todo lo que viene después.
3. El relleno no admite fallos
El queso debe fundir bien y acompañar a la carne sin robarle protagonismo.
4. Las patatas también cuentan
Las patatas no están solo para llenar el plato. Ayudan a equilibrar cada bocado y forman parte de la experiencia completa.
5. El primer bocado pide silencio
Si la mesa se queda callada, el cachopo está cumpliendo su función.
6. La bebida debe ir con el cachopo
La bebida no está para tapar sabores, debe hacer que la experiencia sea redonda. La sidra es una buena opción.
7. Compartir es una decisión personal
Hay quien disfruta repartiendo y quien prefiere defender su parte. Ambas opciones son válidas.
8. Mancharse entra dentro del plan
Cuando el cachopo es de verdad, es difícil salir limpio.
9. No hay término medio
Un buen cachopo se disfruta sin dudas. Si no lo hace, es que algo falla.
10. Si es de Rey Astur, va en serio
Detrás hay producto bien elegido y mucho trabajo diario.